Cuáles son los puntos del acuerdo cerrado ayer entre Aranguren y las petroleras

 

Juan José Aranguren fue anfitrión el lunes de los máximos exponentes empresariales de la industria petrolera. El ministro de Energía y Minería recibió en el piso 9° de Paseo Colón 171, donde funciona su cartera, a Daniel González y Jesús Grande, CFO y vicepresidente de Upstream de YPF, la mayor petrolera del mercado; Marcos Bulgheroni, accionista de Pan American Energy (PAE), la segunda de ese ranking; Jean-Marc Hosanski, presidente de Total, uno de los grandes productores de gas; Oscar Vicente, representante histórico del sector, hoy a cargo de Entre Lomas; y Ricardo Aguirre, hombre fuerte de Chevron Argentina, entre otros. En total fueron alrededor de 40 ejecutivos petroleros del segmento de exploración y producción.

El objeto de la reunión era conocido por todos: Aranguren comunicó a la industria los precios que regirán para la comercialización de crudo en el mercado interno a partir del 1° de enero. El Medanito que se extrae en la cuenca Neuquina se pagará US$ 67,50, en tanto que el Escalante de Chubut se liquidará a 54,90 dólares. Es el valor que Aranguren acordó con productores, refinadores y provincias petroleras en los últimos 15 días tras la devaluación del 35% registrada el 17 de diciembre. La intención del Gobierno es que esos precios se mantengan vigentes durante todo 2016 en tanto y en cuanto no haya grandes variaciones en la cotización del Brent, que hoy navega por debajo de los 40 dólares.

La idea primigenia de Aranguren era consolidar lo pactado en un documento escrito firmado por todos los actores del sector, pero finalmente esa posibilidad quedó abortada por no encontrarse el instrumento legal acorde. Entre los principales puntos acordados entre el Gobierno y las petroleras figuran:

1)      Los precios de las naftas y gasoil en surtidores aumentarán un 6% a partir de mañana. Habrá un segundo incremento en marzo, aunque aún no está definida su fecha de aplicación.

2)      Los productores de petróleo recibirán US$ 67,50 por cada barril producido en la cuenca Neuquina y US$ 54,90 por el petróleo del Golfo San Jorge.

3)      El precio del petróleo entregado en diciembre tras la devaluación –que aún no fue facturado- deberá ser negociado en cada caso particular entre productores y refinadores.

4)      Se eliminarán los derechos a la exportación de petróleo. Aunque su peso en el negocio era más que nada simbólico (tras la última modificación de la alícuota a principios de 2015, las retenciones habían quedado en un 1%), Aranguren adelantó su derogación.

5)      También quedará sin efecto el subsidio de US$ 3 por barril adicional de producción establecido por el kirchnerisimo durante el año pasado. En la práctica, su vigencia caducó el 31 de diciembre de 2015 y no será renovado.

6)      El compromiso tácito por parte de los privados es mantener el nivel de inversión en parámetros similares a los del año pasado pese al derrumbe del precio internacional del crudo. La región del Golfo San Jorge es la más complicada porque buena parte de su producción es exportada al valor del Brent menos regalías provinciales, por lo que las petroleras terminan recibiendo menos de US$ 30 por barril.

7)      La intención del Gobierno es que los precios de los combustibles aumenten entre un 15%  y un 20% a lo largo de este año. Será clave saber si prospera la iniciativa en la que trabaja el gabinete energético para reducir la carga impositiva sobre el expendio de naftas y gasoil. Aranguren afirmó las últimas semanas que en marzo se presentará un proyecto de ley en esa dirección.